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miércoles, 16 de enero de 2013

Alguien tiene que ceder


A menos de 15 días del inicio de Carnaval, el partido se juega en la cancha de los organizadores que en estas horas definen temas de gran importancia para la fiesta y ya se habla de la recusación de uno de los miembros recientemente designado oficialmente. Foto: Ana Laura De Brito

Parece ser que, a pesar de que en la nueva forma de designación de los jurados, Daecpu es parte activa y con la misma cantidad de votos que la Intendencia de Montevideo, la gremial de directores de Carnaval pretende conservar el poder de recusar que tenía antes de la instauración de esta modalidad y que no estaría contemplado en la nueva normativa.
Ahora, yo me pregunto: si la gremial tenía objeciones respecto a algún integrante del jurado, ¿no debió haberlo planteado antes de firmar el acta por la cual designó oficialmente al cuerpo?
Es decir, al firmar el acta lo avala pero días después pretende recusar a uno de los miembros que anteriormente seleccionó, suena al menos llamativo.
Lo que también resulta llamativo es que el pedido de recusación para la persona de Xosé de Enríquez, jurado en el rubro Textos e Interpretación es realizado inicialmente por Raúl Castro, quien fuera el mentor de la nueva modalidad de selección de jurados.
Entre los argumentos que se esgrimen se habla de las valoraciones de De Enríquez respecto a espectáculos realizados por la murga Falta y Resto, cuyo director responsable es Raúl Castro.
También se menciona el parentesco de dicho jurado con un integrante de Foggata y Tuca, murga debutante en Carnaval 2013, situación que se dio a conocer luego de finalizada la Prueba de Admisión.
Respecto a estos temas me caben algunas consideraciones. En primer lugar, sobre las valoraciones respecto a espectáculos realizados por la murga, creo que se cae en el ámbito de las consideraciones personales que Castro hace sobre su espectáculo y que ese argumento no puede ser válido para la recusación de ningún jurado, máxime cuando Xosé de Enríquez ha actuado como jurado en años posteriores a dicho diferendo sin que Castro pidiera su recusación en dichas oportunidades, como por ejemplo el pasado año.
En cuánto al grado de parentesco que de Enríquez tiene con un componente de una murga, sólo diremos que el reglamento no prohíbe esta situación y por lo tanto es permitida.
No obstante, creo que las mayores omisiones en este tema provienen de la Intendencia de Montevideo y particularmente de la Gerencia de Eventos, con Fernando González al frente, que han permitido constantemente que se manoseen nombres de personas sin argumentaciones serias y sin salir públicamente a dar su apoyo a las mismas.
Todo esto no hace más que agregar incertidumbres a un concurso que menos de 15 días de iniciar, no tiene reglamento aprobado y al parecer podría tener cambios en el plantel de Jurados, ya que la directiva de Daecpu ha manifestado públicamente su posición y la Intendencia de Montevideo parece estar aletargada al respecto. Las próximas horas serán definitorias en este aspecto ya que en la tarde se realizará una reunión entre las autoridades municipales y las de la gremial de directores.
Si bien públicamente se habla de la recusación de De Enríquez como prácticamente una certeza, él prefiere no hacer declaraciones al respecto y sostiene que no ha recibido llamado alguno ni de la IM ni de Daecpu, que le confirmen su desvinculación del cuerpo.


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Fuente.- Carnaval.Elpais

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